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EMOCIONES y SANACIÓN con los 4 pasos

Los 4 pasos son la secuencia universal que las personas consciente o inconscientemente recorren para generar cualquier cosa en sus vidas. Ellos se desarrollan desde lo más sutil hacia lo más denso en correspondencia con la Ley universal de Generación.


El paso 1 es el PROPÓSITO, el 2 es la PALABRA, el 3 es la EMOCIÓN y el 4 la ACCIÓN.


En este caso nos enfocaremos en comprender cómo actúan en un proceso de sanación y haremos especial énfasis en el paso dos (especialmente en cuestiones psicosomáticas), analizando varias creencias sociales que existen en el ámbito de la salud con respecto al rol de las emociones en la sanación. Algunas de ellas son:


- "Con solo cambiar una emoción es suficiente para que alguien se sane".

- "Las emociones quedan acumuladas en el cuerpo y hay que liberarlas".

- "Expresar las emociones puede ser suficiente o es necesario para sanarse".

- "Las terapias enfocadas en el abordaje emocional pueden ser igual o más efectivas que las demás".

- "Puedes sanarte solamente a través de una terapia o técnica emocional, prescindiendo del análisis de tus pensamientos, creencias y otros patrones inconscientes".


Aspectos del paso 1


El paso 1, está conformado por todo lo que sucede en relación a: propósitos, ideas, intenciones, pensamientos, creencias e imágenes conscientes y/o inconscientes.



Historia de las terapias y emociones


Hasta principios del siglo XX la mayoría de las terapias occidentales estaban basadas en el paso 4, o sea en la modificación de aspectos físicos del ser humano. Muchas de ellas consistían en electroshocks, lobotomías o medicación. Sigmund Freud fue uno de los primeros (en la modernidad) en procurar encontrar la solución a las enfermedades a través del paso 1 y 2, o sea el conocimiento de lo inconsciente a través de la palabra.



Fritz Perls tuvo formación psicoanalítica y queriendo introducir mejoras en el psicoanálisis comenzó a explorar el tema de las gestalts (que ya había sido estudiado por otros) que son las imágenes o formas que constituyen una realidad. Según describen, la terapia gestalt intenta considerar al humano de forma holística. Sin embargo en el camino han tenido varios errores conceptuales. Por ejemplo, wikipedia dice al respecto:


Perls se centró en el aquí y el ahora. En el cómo sobre el porqué”.

El paciente aprende a hacerse más consciente de lo que siente y hace. De este modo, va desarrollando su habilidad para aceptarse y para experimentar el «aquí y ahora» sin tanta interferencia de las respuestas fijadas del pasado.

En ese abordaje hacen énfasis en paso 3 y 4 (el "cómo") y subestiman la influencia inconsciente del pasado (pasos 1 y 2) restándole atención en vez de atenderla y aprovecharla.


También hizo más énfasis en el cómo actuar, en vez de descubrir las causas desde donde llegamos a actuar. Otra descripción de ese proceso es:


“La naturaleza de la relación entre el individuo y su entorno determinan su conducta. Si la relación es satisfactoria, el individuo se siente satisfecho, si la relación es conflictiva, el comportamiento es anormal.

Allí una vez más no están considerando que el contexto únicamente existe en nuestras mentes. Sabemos que existe porque nuestras mentes traducen información como imágenes, sonidos y sensaciones y las unifica en una imagen que tenga sentido. Si una relación es satisfactoria o no, en realidad no depende de quienes estén en el entorno, qué esté pasando o qué hagamos en él, sino de lo que nos decimos a nosotros mismos acerca de aquello (pasos 1 y 2). A través de la terapia gestáltica ese énfasis en tratar las enfermedades o patologías abordando las emociones y acciones, se popularizó e influenció a cientos de otras corrientes terapéuticas. Sin embargo las corrientes terapéuticas enfocadas en el paso 1 y 2 han sido menos y con menor cantidad de practicantes debido a que implican un contenido teórico y discernimiento mayor de parte de los estudiantes y practicantes, que le agregan cierto nivel de dificultad a su aprendizaje.

Ignoraron los referentes antiguos


La mayoría de los antiguos sanadores y filósofos, a quienes se consideraba médicos del alma, se enfocaban en el paso 1 y 2 como la base de la sanación y la buena salud. Buda, Platón, Paracelso, Hipócrates, Aristóteles, Jesús, etc. en la antigüedad casi no abordaban demasiado el tema de las emociones y la manera de actuar, sino que se enfocaban en el inconsciente y la palabra. Los únicos contextos en los que incluían el paso 3 y 4 era cuando hablaban de la ética, que es la coherencia en los 4 pasos.


“No intentes curar el cuerpo sin antes curar el alma (psique)
Hipócrates.


Las emociones se basan en imágenes y palabras


La representación interna que tenemos de un hecho es lo que provoca y mantiene una emoción. Sin esa representación interna cambia, la emoción inevitablemente cambia y por ende los síntomas físicos también. En cambio al revés no funciona. Si eliminas los síntomas físicos, eso no cambiará la emoción ni la información mental asociada. Si cambias desde el paso 4: Por ejemplo si piensas que tu padre es un cretino y sientes mucho enojo, eso causa un síntoma físico de fiebre. Puedes tomar una pastilla (sustancia química) que te quite el síntoma de la fiebre, pero eso no hará que dejes de estar enojado con tu padre o que dejes de creer que es un cretino.


Si cambias desde el paso 3: En vez de tomar un medicamento, supongamos que expresamos la emoción. Podemos gritar, romper algo, llorar, etc. Eso no cambiará cómo percibimos al padre ni lo que está mal en la situación. El mismo discurso interno seguirá repitiendose, la misma lógica, las mismas explicaciones y acusaciones. Por ende al seguir pensando lo mismo, unas horas después volverás a sentirte mal por el asunto y reproducir los mismos reflejos físicos.


Si cambias desde el paso 1 y 2: Sin embargo yendo desde lo sutil podemos entender que tu padre no fue el responsable de lo que ocurrió, sino al contrario, él estaba intentando protegerte de los problemas. De ese modo es imposible estar enojados con él. En realidad comienzas a sentirte agradecido. Y por ende el síntoma físico de la fiebre comienza a desaparecer.


Si expresar una emoción fuera una solución…


Si expresar una emoción fuera una solución que genera sanación, las personas no llorarían más de una vez por el mismo asunto, ni te enojarias más de una vez por lo mismo, porque al hacerlo la primera vez, el problema dejaría de existir. Sin embargo eso no ocurre. Cuando las personas están tristes por algo que piensan, pueden seguir llorando durante años por lo mismo y manteniendo los mismos síntomas físicos como falta de energía y diversas enfermedades. De igual modo las personas que expresan su enojo no hacen desaparecer la causa de su enojo, por lo cual seguirán enojandose y expresandolo sin transformar la situación.


Sanación imaginaria

Desde hace años con frecuencia noto un patrón en personas que participan en cursos y terapias de sanación. Comentan que experimentaron una gran sanación en esa ocasión. Al indagar en cómo saben que hubo sanación, siempre señalan el factor de que expresaron algún tipo de emoción. Sin embargo al observar sus vidas nada ha cambiado. Siguen con los mismos problemas de siempre. Por ejemplo, quien estaba peleado de su padre, en la terapia logró llorar y expresar la tristeza o el enojo que tenía por eso, pero en lo real después de la terapia la relación con su padre no cambió y sigue siendo conflictiva. Otro ejemplo sería una persona enferma de artrosis. En la terapia expresa su disconformismo, sus miedos, etc. Pero pasan las semanas o años y su enfermedad física sigue igual. Sin embargo existe la sensación imaginaria de que en ese evento hubo algún tipo de sanación de la cual no existe evidencia alguna.

Para qué sirve expresar emociones


Entonces ¿expresar nuestras emociones sirve para algo?


Mi respuesta es que sí, y puede ser muy útil mas no determinante. Expresar emociones sirve principalmente para tres cosas en el ámbito de la sanación: 1- Aliviar tensiones: cuando llevamos mucho tiempo sin lograr expresar de alguna manera directa lo que pensamos y sentimos, suelen acumularse -lo que percibimos como- tensiones psicológicas, emocionales y físicas. Al expresar una emoción hay cierto alivio de esa tensión, por lo cual momentáneamente podemos sentir una sensación de relajación. Esa distención y calma momentánea puede servirnos para enfocarnos mejor en soluciones más profundas o reflexiones más complejas. Ese alivio circunstancial es una de las causas de que tantas personas piensen que hubo alguna sanación al expresar una emoción.


2- Expresar emociones nos puede servir como un reflejo para descubrir cosas que estaban ocultas en nuestros niveles más sutiles. Descubrir que sentimos ganas de llorar, miedo, rechazo, etc. es una evidencia de que hay algo ocurriendo en nuestra psiquis e invocaciones de lo cual no nos habíamos dado cuenta.


Del mismo modo observar nuestras acciones y estado físico nos puede servir como reflejo. Así podemos descubrir que tenemos una contractura muscular en alguna parte del cuerpo, dolores físicos, o realizamos acciones sin darnos cuenta. Ejemplo de eso son los “actos fallidos” de los que habla el psicoanálisis, como llamar a una persona por otro nombre o poner las cosas en un lugar incorrecto sin darnos cuenta. En ese sentido expresar emociones puede servirnos como ayuda para tomar consciencia de algo que estaba oculto y desde allí sí generar transformaciones profundas. Sin embargo la manera más eficiente para modificar realidades es dándonos cuenta de esas incoherencias directamente en nuestros pensamientos o palabras. Por ende no dependemos de que un reflejo se manifieste en lo denso para tomar consciencia. 3- Enviar un mensaje coherente al universo: si ya estás ordenando tus pasos más sutiles, expresar emociones positivas con respecto a tu propósito es importante para generar y hacer prosperar ese estado de buena salud.

Diferenciar síntomas de enfermedades


Es importante entender esa diferencia. Los síntomas son señales físicas de algo que está ocurriendo en lo sutil. Son señales particulares y específicas. Las enfermedades en cambio son incoherencias generales en el sistema. Una misma enfermedad puede expresarse a través de diferentes síntomas.


Entonces entendiendo eso podemos entender que laborar directamente en el paso 3 y 4 puede ayudar a aliviar o desaparecer síntomas, mas no resuelve enfermedades.



Por ejemplo, haciendo un masaje y expresando emociones la persona puede deshacerse de síntomas como: contracturas musculares, ansiedad, nerviosismo, gastritis, etc. Sin embargo su desequilibrio sistémico que surge desde lo sutil no está resuelto y va a volver a expresarse con nuevos síntomas.


Otro ejemplo de esa actitud es cuando una persona tiene cáncer y procuran resolverlo quitando del cuerpo la célula cancerígena. Lo más probable es que el paciente se sienta mejor temporalmente y los síntomas físicos parezcan cambiar, pero eso no significa que el mal funcionamiento de su sistema general haya desaparecido.


El ego es una de las funciones psíquicas más potentes y eficientes. Para prosperar con sus patrones se da cuenta cuando estás intentando generar cambios y disfraza el problema con síntomas diferentes para que parezca que lo anterior está resuelto, aunque la enfermedad sigue siendo la misma.

Qué es una emoción


Pensar que las emociones se acumulan en algún lugar es un pensamiento derivado del mito mecanicista. Allí se habla de una emoción como una cosa que tuviera tamaño y ocupa algún espacio y por ende se puede guardar en alguna cavidad de nuestros cuerpos.


De todas formas en el propio mecanicismo científico podemos encontrar argumentos de porqué esa forma de pensar no es coherente, sino contradictoria. Según la ciencia las emociones surgen cuando una glándula en nuestro cuerpo segrega sustancias químicas que generan reacciones eléctricas en nuestro cerebro. Esas sustancias químicas pueden permanecer un cierto tiempo en nuestros tejidos corporales hasta que son eliminadas. En ese sentido sí podríamos pensar que se acumulan temporalmente. Sin embargo expresar esa emoción a través de alguna acción como llorar, gritar o golpear algo no hace que esas sustancias desaparezcan más rápido. De hecho mientras sigas pensando en aquello que causó la emoción, seguirás segregando esas sustancias hormonales. La manera de cambiar eso es pensar de manera diferente, para sentir cosas diferentes y segregar sustancias diferentes que desplacen o contrarresten el efecto de las sustancias anteriores.


Desde un paradigma cosmosociológico entendiendo las emociones de manera más holística y sin reducirlas a sustancias materiales, los pensamientos generan formas como geometrías psíquicas que ordenan el flujo de la energía. Las emociones son esas diferentes configuraciones de cómo la energía fluye a través de nosotros. Diferentes pensamientos/creencias generan diferentes emociones. Eso no contradice al otro paradigma, sino que lo integra, ya que las sustancias químicas también forman ríos de energía. Sin embargo este paradigma va más allá, ya que no se limita a explicar el fenómeno ligado a lo denso. Entendiendo de esa manera las emociones, no son cosas que puedas almacenar y luego debas liberar. Son un flujo constante de energía. Mientras la misma estructura psíquica siga presente, la energía emocional seguirá fluyendo de la misma manera. Y ya que a donde va tu atención va tu energía, siempre que dirijas tu atención a cuestiones relacionadas con esas estructuras, tu energía fluirá a través de ellas y esas emociones se pondrán de manifiesto.


Y no importa cuánta energía hagas fluir por esa estructura, eso no modificará la estructura. Sin embargo si modificas la estructura psíquica sí puedes regular la cantidad de energía emocional y el tipo de emociones que experimentarás.



"De lo sutil a lo denso" siempre presente aunque no lo notemos


En una situación hipotética, incluso si realmente una terapia que aborde directamente el paso 3 y 4 pudiera resolver una situación, de todas formas para llegar a recibirla, primero deberías tener el propósito de sanarte y pensar en eso (1), invocar ese deseo y comunicarte en coherencia con ello para coordinar el encuentro (2) y luego sentir la motivación suficiente para llevarte a ti mismo hasta recibir la terapia (3 y 4).

Todas esas situaciones posibles antes mencionadas y otras están contempladas dentro de la lógica cosmosociológica y no logran huir de su coherencia. Por ende desde cualquier paradigma que abordes la situación, siempre puedes descubrir que es imprescindible comenzar desde el paso 1 y 2 para lograr algo en la realidad.




Khalil Bascary.

Experto en Leyes universales.

Sistematizador de los 4 pasos de creación.




(Esta publicación seguirá siendo actualizada)


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