• OIA CosmoSociologia

Gaia creó el coronavirus - Sistémica y Leyes universales

Actualizado: abr 16

La pandemia decretada en 2020 en base al COVID19 ha generado grandes repercusiones en la sociedad y muchas interpretaciones sobre su origen y consecuencias. Aquí exploraremos el tema desde una perspectiva cosmosociológica innovadora.






La hipótesis Gaia


Cientos de civilizaciones en la historia han considerado al planeta Tierra un ser vivo y sintiente que se desarrolla y evoluciona al igual que nosotros. En sus mitos y leyendas han quedado plasmadas historias sobre su formación y su manera de actuar ante determinadas circunstancias.


James Lovelock en 1969 formuló la hipótesis Gaia, apoyado por la bióloga Lynn Margulis. En ese modelo se considera a la Tierra un sistema que se auto regula procurando el equilibrio, por ejemplo modificando las temperaturas, composición química de los océanos o sus campos electromagnéticos, entre otras condiciones.


La hipótesis fue nombrada así en referencia al nombre de la Tierra en la mitología griega, luego de que en 1965 Lovelock haya sido convocado por la NASA para investigar las posibles condiciones de vida en marte. Observar las diferencias entre la Tierra y los demás lo llevó pensar en que algo especial existía en las condiciones de este.


Entre otras cosas, según la segunda ley de la termodinámica, la atmósfera de la Tierra debería estar compuesto actualmente por un 99% de dióxido de carbono. Sin embargo según la hipótesis Gaia, el hecho de que eso no sea así y que la atmósfera y otras condiciones ambientales se mantengan siempre en un nivel óptimo para propiciar la vida, son evidencia de un sistema coherente con capacidades autopoiéticas y homeostáticas.



Principios sistémicos


Los sistemas que funcionan correctamente cumplen determinados principios que garantizan el mantenimiento del orden y las dinámicas armónicas en pos del mantenimiento y la evolución del mismo.


Uno de los principios sistémicos que podemos encontrar en el propio funcionamiento de las relaciones humanas es "dar y recibir en equilibrio". Cuando una parte del sistema brinda demasiado a la otra y no existe cierta reciprocidad, a corto o largo plazo suelen surgir problemas de descompensación. Ejemplos de eso podrías verlos si en tu cuerpo se enviara cada vez más sangre desde el cerebro a los pies. Llegaría un momento en que el propio cerebro dejaría de funcionar y produciría la ruina de todo tu sistema.


Eso ha estado sucediendo durante las décadas recientes en Gaia. El planeta tiene una determinada capacidad de producción de recursos naturales en el período de un año, a eso se llama Biocapacidad. Si los seres vivos que la habitan toman esa misma cantidad de recursos o menos, se mantendría un equilibrio sustentable que permitiría seguir funcionando al sistema a largo plazo. Sin embargo en los años recientes esa biocapacidad estuvo siendo peligrosamente excedida, lo que significa que la humanidad está consumiendo más recursos de los que la Tierra puede reponer. En el año 2019 las sociedades de los diferentes países consumieron casi el doble de los recursos biodisponibles para ese año.


Por ende cualquier sistema que tenga la capacidad de autoregularse procurará encontrar una manera de compensar ese desequilibrio para sobrevivir.




La ley de polaridad


La ley universal de polaridad implica que todos los sistemas y situaciones en la vida están compuestos por dos polos, dos partes que tienden a reflejar extremos opuestos de una misma cuestión. Uno de los principios de la polaridad advierte que si te diriges fuertemente hacia un extremo, tarde o temprano terminarás encontrándote con el opuesto. Un reflejo de ello lo puedes observar en tu propia vida, en una situación en la que hayas estado en el extremo de la excitación y la hiperactividad. Llegará un punto en que pasarás al extremo opuesto de diferentes maneras, algunas más armoniosas como el hecho de tener que tomar un descanso, u otras más drásticas como un desmayo, lesión o muerte que resultarán en el extremo de la pasividad.


Gaia funciona de la misma manera y la ley de polaridad actúa también sobre ella todo el tiempo. En el presente caso el extremo de la sobreexplotación y consumición de recursos iba a producir el resultado inevitable de polarizar la cuestión hacia su extremo opuesto de alguna manera.



La ley de correspondencia


Dicha ley nos devela un principio que nos ayuda a entender profundamente el funcionamiento de la naturaleza y la relación de las sociedades con ella. Uno de sus principios dice "como es adentro es afuera, como es en lo pequeño es en lo grande".


De modo que podemos entender la situación actual del ser humano como un reflejo de la Tierra y viceversa. La necesidad de los seres humanos de parar y resguardarse para salvaguardar su salud es un reflejo de lo mismo en Gaia.



Ley de mentalismo


Enseña que todo es mente, la realidad es mental y por ende todos formamos parte de una gran mente colectiva, donde los pensamientos, palabras, emociones y acciones de cada uno están interconectados. Por ende y en suma con lo abordado anteriormente, el estado mental y la salud en lo sutil y en lo denso de cada ser humano influye en el estado global de Gaia y viceversa.





El humano es un agente de Gaia


Ahora podemos entender mejor la serie de leyes universales que entraman las dinámicas y la relación de cada uno de nosotros con el sistema planetario en el que vivimos. Del mismo modo en que Gaia puede modificar las concentraciones de determinados gases en su atmósfera a través de la proliferación de determinados microorganismos, o modificar la extensión de sus áreas verdes cambiando los patrones migratorios de ciertos animales, también los seres humanos somos agentes de la gran mente colectiva planetaria para realizar determinadas funciones importantes para el sistema.


Es por ello que más allá de las interpretaciones científicas o de otros paradigmas acerca del proceso por el cual el coronavirus se propagó en el mundo (incluso si solo fuera una manipulación psicológica masiva), existe un hecho contundente que engloba los demás razonamientos e investigaciones: todo lo que surge en el planeta surge de Gaia y por ende es ella misma quien lo produce a través de sus múltiples estructuras internas.



La bioretroalimentación planetaria


Ahora que tenemos una consciencia cosmosociológica de nuestra implicación en la realidad social actual, considerando nuestro sistema planetario y las leyes que rigen el universo, nos queda preguntarnos qué es lo mejor que podemos hacer en esta situación.


Recientemente el pasado 4 de abril de 2020 se han realizado meditaciones masivas en diferentes lugares del mundo. Sorprendentemente en el mismo período de tiempo se ha registrado un gran cambio en el nivel de actividad electromagnética de la Tierra.


Las resonancias schumann son una serie de frecuencias electromagnéticas que fluctúan entre la superficie de Gaia y la ionosfera. Su nivel promedio en los años recientes a estado cerca de los 30Hz. Sin embargo en torno al 4 de abril se ha medido una sorprendente suba en la frecuencia de resonancia, alcanzando un pico de 76Hz.


Como ya expliqué en varias conferencias y videos, la Universidad de Princeton lleva décadas midiendo ese tipo de cambios en todo el sistema que pueden ser producidos por una masa crítica de personas que focalizan su consciencia colectiva hacia un determinado propósito.





Qué hacer durante la cuarentena


Uno de los sistemas que he propuesto para aplicar la CosmoSociología a nuestras vidas es la aplicación de nuestro poder para influir en la realidad, a través de 4 pasos que unifican nuestros niveles densos y sutiles. Ellos son:


1- Propósito/pensamiento: elige un objetivo, algo que quieras lograr durante estas semanas. Procura que sea algo virtuoso que promueva tu crecimiento y la armonía en tu entorno.


2- Palabra: invoca o reza en voz alta lo que vas a hacer, transmitiendole a tu consciencia (y la mente colectiva, Dios, tu yo superior, etc.) lo que quieres. Eso también incluye compartir tus ideas, proyectos y propuestas con más personas que pueden apoyarte.


3- Emoción: focalizate en los sentimientos que sean coherentes con tus objetivos. Procura estar en el estado de ánimo efectivo para sentirte fuerte, entusiasta y seguro acerca de tu bienestar y la realización de tu propósito. Desvaloriza todo lo que inspire en ti estados de ánimo nocivo como el tiempo, la inseguridad o la culpa.


4- Acción: organiza tu espacio y tu tiempo para realizar las acciones que reflejan tu propósito. Gestiona tus recursos materiales para valorizar lo que te has propuesto, practica y aplica las habilidades precisas para avanzar y consigue a las personas y objetos que te pueden ayudar.



Cuando alineamos esos 4 pasos en nuestra vida, entramos en lo que se conoce como "estado de coherencia" o "estado de flujo", caracterizado por el incremento de nuestra eficiencia, intensificación de nuestros campos electromagnéticos y mejora de nuestras capacidades psíquicas y físicas.


Desde ese estado equilibras tus polaridades, pones en armonía tu interior con tu exterior y por ende siendo así en lo pequeño (en tu microcosmos) influencias a todo el sistema a entrar en armonía reordenando el macrocosmos.


Este puede ser el mejor momento para incorporar esta CosmoSociología a tu vida, entender mejor tu vinculo con el universo e iniciar una nueva y mejor etapa en tu vida.


Gaia está haciendo lo preciso para reestablecer su salud y cada uno por correspondencia genera su lugar en esta gran experiencia.


¿Qué papel vas a elegir en todo esto?



Khalil Bascary.

2 comentarios

Suscríbete

  • Instagram
  • Facebook
  • YouTube